3/28/2009

¿ PORQUE UN HOBIEKAYAK ? (Por Roberto Serrano)



Después de varios años navegando por el majestuoso Ebro con los conocidos “patos” empecé a plantearme la necesidad de un medio más rápido con el que barrer amplias distancias de orilla con menos esfuerzo. Si mi intención era navegar en un río donde se alternan corrientes más o menos fuertes y grandes tablas necesitaba un medio de navegación estable, cómodo y rápido, con el cual pueda no solo derivar, si no hacer frente a corrientes y salidas de aguas, sin olvidar mi seguridad.
Conocedor de lo inaccesibles de muchas de las orillas a pescar por donde embarcas y desembarcas, en ocasiones haciéndote camino como si de un jabalí se tratase, se me quitó de la cabeza cualquier tipo de cámara que pudiese romper con una rama o un anzuelo desclavado en plena pelea.

















Fue después de esa reflexión cuando empecé a interesarme por los kayaks autovaciables, hasta entonces desconocidos para mí. Como la mente del pescador nunca descansa, ya estés en el río, con la parienta o tranquilamente en el sofá de casa, antes de darme cuenta estaba a orillas del Ebro, encima de un aparato que la verdad no me costó más de 10 minutos en controlar. ¡¡¡ La cosa pintaba bien!!!
Después de varias salidas había constatado la estabilidad, seguridad y rapidez del kayak pero al mismo tiempo había comprobado que con peces de metro y medio estaba vendido ya que me arrastraban con gran facilidad, perdiendo muchos peces que en vez de dirigirse al medio del cauce buscaban refugio en la cobertura de las orillas, acordándome de lo bien que venían las aletas del pato para poder dirigirte al medio del cauce, al mismo tiempo que podías sujetar las embestidas del miura que está al otro lado de la línea.



Como el mundo de la pesca siempre está innovado, uno de esos días que estás pescando en la red, di con una foto en la que aparecían unos pescadores encima de un kayak que se propulsaban sin necesidad de utilizar las manos.




En ese mismo momento me vi tomándole la revancha a ese primer 2 metros que se trabó sin poder yo hacer nada y en está ocasión la victoria era del pescador.
Esa ilusión se hizo realidad en Febrero cuando surcaba las aguas en mi nuevo hobiekayak. Mi primera sensación fue de asombro al comprobar que con apenas esfuerzo el kayak se deslizaba sobre la superficie del agua al mismo tiempo que podía dirigir el rumbo con el timón ¡¡¡Parecía que llevase un eléctrico!!!. En seguida me di cuenta de la de orilla que podría barrer sin cansancio y lo más importante, tenía las manos libres para poder luchar con peces realmente grandes, mientras mis piernas me dirigían al medio del cauce rápidamente, donde poder trabajar un 2 metros sin riesgos extras.




De la misma manera que pedaleas en una bici, empecé a remontar el río para que en acción de pesca me fuera derivando la corriente, dándome cuenta que la velocidad con la que navegaba era mucho mayor que con los kayaks tradicionales. Era hora de comprobar cómo se comportaba con la caña entre las manos.
Lancé en la cobertura de un árbol una sandra roja de 15 cm., apuraba al máximo, pescando a escasos metros de la proa del kayak dejando que el señuelo trabajase lentamente por las ramas, al mismo tiempo que tensaba la línea. En uno de los lances ¡¡¡ ZASS!!! Noté un brusco tirón nada más que el señuelo rompió el agua, tensé y clavé enérgicamente al mismo tiempo que la caña empezó a curvarse violentamente y el siluro me empezó a arrastra hacia los árboles de donde lo había clavado. Giré el timón di un par de pedaleos y en apenas unos segundos me encontraba en medio del río, libre de cualquier traba, controlando en todo momento la pelea y rumbo de mi kayak.
Era el primer silurete desde el hoby, aun no lo había sacado del agua que ya sentía una adicción extrema a este nuevo estilo de pesca.

















Era una pesca bastante rápida donde el objetivo es barrer orilla apurando al máximo y buscando peces activos, deteniéndome más en aquellas zonas a mi entender querenciosas.
Las picadas fueron constantes y casi siempre coincidían con la caída del vinilo o a escasos metros de éste. Había constatado la estabilidad del Kayak y rapidez de maniobrabilidad gracias a la acción de las aletas y del timón. Era una gozada ver como estaba sacando peces en una zona imposible de penetrar desde orilla por lo emboscadas de éstas.
El día fue transcurriendo con bastantes picadas, en varias ocasiones, al pescar tan corto, podía ver los fulminantes ataques a mis artificiales y cómo siluros de no más de un metro rompía la superficie del agua como si de truchas se tratase.









Antes de comer decidí probar unas zonas de fuertes corriente, conocedor de que
en estas fechas son en esas zonas donde puedes encontrarte con un 2 metros. Me situé en medio del tiro, controlando que no me arrastrase la corriente, pedaleando al mismo tiempo que barría con mis lances todas las posturas. Era increíble ver como me quedaba en medio de todo el mangazo al mismo tiempo que lanzaba mis artificiales.



En uno de esos lances noté un brusco parón, ya no había sacudidas al otro extremo de la línea si no una carrera progresiva hacia el medio del cauce que no podía frenar, arrastrando mi kayak como si se tratase de un corcho. ¡¡ La adrenalina bullía por mis venas!! De forma instintiva empecé a pedalear cómo si me fuera la vida en ello para salir de la corriente, mientras oía cómo cantaba el carrete. Sabía que al otro lado tenía un buen adversario. El mecanismo era sencillo, enfocaba la caña hacia la eslora del kayak para que hiciese más rozamiento, al mismo tiempo que pedaleaba para contrarrestar las brutales sacudidas y mantenerme fuera de la corriente, impidiendo que el miura aprovechase el tiro para hacerse fuerte.
Esta vez estaba yo solito, sin necesidad de que nadie me remolcase, comprobando que la fuerza que hacía con los pedales era muy superior al remo. Otra ventaja fue utilizar el timón para contrarrestar la dirección del siluro, si sacaba línea hacia la izquierda dirigía el timón a la derecha y viceversa, sin soltar en ningún momento la caña de mis manos. Era como si tuviese un eléctrico, con el cual era yo quien controlaba la situación. Poco a poco fui ganándole la batalla a mi adversario, asomando su tremenda cabeza, momento que aproveché para agarrarlo y atarlo con un mosquetón a la popa de mi kayak. Ahora solo faltaba remolcar al animalito hasta una zona donde poder fotografiarlo y medirlo, lo cual me resultó muy sencillo gracias de nuevo a la rapidísima acción de los pedales. En el momento de acercarme a la orilla al ser una zona de poco calado, las aletas se quedan pegadas al casco, con lo cual no hay riesgo de darles ningún mal golpe.
Al desembarcar, sentí una gran emoción, no tanto por el siluro de 2.14 cm. que acababa de sacar, si no por el control que había tenido a lo largo de toda la pelea, comprobando que ya no me iba a sentir arrastrado por un 2 metros sin prestarle batalla.



Hobiekayak en Europa
http://www.hobie-kayak.com/
robertzgz6@hotmail.com

3/23/2009

CARPA ROBOTICA

Con este robot en forma de carpa quieren estudiar la contaminacion del puerto de Gijon.

A que no se atreven a echarla en Mequinenza.




3/15/2009

EL POZO DE SAN LAZARO



En este pozo se puede pescar cualquier cosa desde un craneo humano hasta un autobus.



Un video de mi amigo Iker Jimenez que tanto sueño me hace y ha hecho perder.



Alguien se atreve a echar la caña aqui ??????







Fuente IKER JIMENEZ

3/07/2009

BIOBALAS CONTRA EL MEJILLON CEBRA








La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) participa en un proyecto para utilizar unas "biobalas" desarrolladas en la Universidad de Cambridge (Inglaterra) que podrían ayudar en la lucha contra el mejillón cebra en espacios cerrados, como los embalses.
Esta herramienta, cuya utilización está prevista para este año, se basa en un elemento biológico que afectaría sólo a esta especie invasora sin dañar al resto de fauna acuática.

Están basadas en el uso de cápsulas de cloruro potásico, nocivo para el mejillón pero inocuo para el ser humano y la mayoría de las especies, tienen un grosor de apenas una milésima de milímetro y utilizan un pequeño camuflaje que engaña a los moluscos y facilita su absorción por los mejillones, para quienes la sal resulta letal.
Así lo ha explicado la jefa del servicio de control del estado ecológico de la CHE, Concha Durán, en un encuentro con los medios antes de inaugurar en Zaragoza una jornada técnica sobre el mejillón cebra, en la que se van a tratar las técnicas de control, prevención y tratamiento contra la especie, que afecta al río Ebro y varios de sus afluentes.
Durán, que ha aclarado que la situación de la plaga no ha variado en los últimos meses porque esta especie no produce larvas durante el invierno, ha anunciado que en cuanto llegue la primavera comenzarán los muestreos en embalses cada dos semanas.
Otras actuaciones previstas son la mejora de los análisis a través de indicadores genéticos, la intensificación del plan de divulgación en colegios o la ampliación del servicio de asesoría a afectados.
Sin embargo, la labor principal de la CHE es contener la invasión dentro de la cuenca, especialmente en todo lo relacionado con la navegación, que es un elemento de riesgo para el traslado de las larvas de mejillón cebra.
En este sentido, Durán ha indicado que se ha incrementado la vigilancia, se han cerrado accesos a los embalses y se han construido varias estaciones de desinfección para limpiar las embarcaciones que vayan a acceder a una masa de agua afectada.
A pesar de asegurar que las intensas lluvias y las nevadas habrán dañado a la especie porque la corriente dificulta que se fije a superficies, ha asumido que la población de mejillón cebra va a continuar su ciclo de crecimiento.
Sin embargo, se ha mostrado confiada en que todo el dinero invertido en investigación permitirá dar con una solución a largo plazo.

Fuente : EL MUNDO

3/02/2009



LOS PRIMEROS DE LA TEMPORADA






- Como todos los años por estas fechas, andamos todos un poco nerviosos ya por empezar con nuestras salidas tras los siluros. Los mas madrugadores ya han empezado aprovechando el buen tiempo de estas semanas pasadas.


Por estas fechas suelen salir pocos, el agua fria no ayuda, pero eso si el que sale suele ser de impresion, como muestra estos dos mastodontes de 2.12 mts y 2.19 mts, sacados por dos amigos del FORO